Guardamos las 4 paltitas (S/.0.80, osea, 80 centavos de Sol, un "quarter") en mi tupper ware nuevito (comprado en Trujillo, con divisiones internas, amarillo y violeta, de la calidad de tupper que la devaluacion se llevo).

Un dia despues llegamos a Cajamarca, comparmos pancitos, limoncitos y quesitos cremosos y nos dispusimos a armar sandwiches en un banco de la Plaza de Armas. Cuando ibamos a usar las paltitas, martin tuvo un presentimiento y en vez de cortarlas a la mitad, le saco la tapita (digamos, corto una punta).
Efectivamente, las paltas eran cremosisimas y fuertisimas, y con la punta cortada, parecia un pomo de palta listo para usar.
Pero gran fue la sorpresa cuando las dos cascaras se tocaron, el contenido se vacio y OH! NO TIENEN CAROZO!

Investigando por el mercado de Cajamarca, descubrimos que se llaman paltas Dedo y aparentemente crecen por la costa del peru, a fuerza de injertos. Seria lindo que alguien explique como se hace para conseguir, injertando, una planta que de frutos sin semilla.

En aquel banco de plaza, mejoramos la tecnica: antes de cortar la punta, lo masajeamos cual chorizo de plastilina para obtener un resultado aun mas cremoso, si cabe.

Para complementar este relato, va una foto de martin comiendo una palta dedo.
Si ponen para ver la imagen sola, o la guardan en su disco, veran detalles maravillosos de la textura del cosito

palta dedo